El comienzo de 2026 dejó señales claras sobre la evolución del turismo global. En distintos mercados, los viajeros están encontrando nuevas formas de maximizar los días libres, extendiendo escapadas cortas y priorizando experiencias de mayor valor agregado, una tendencia que se refleja tanto en los viajes domésticos como en el turismo internacional.
Uno de los factores más visibles es el aumento del gasto por viajero. La recuperación de la confianza, sumada a una mayor planificación, está impulsando un crecimiento sostenido en reservas de alojamiento, actividades recreativas y productos turísticos, con una clara preferencia por propuestas que combinan confort, experiencias y flexibilidad.
En paralelo, los destinos emergentes ganan protagonismo. Ciudades secundarias, regiones cercanas a grandes centros urbanos y destinos con identidad cultural, naturaleza o propuestas diferenciales están captando la atención de los viajeros, aliviando la presión sobre los destinos tradicionales y ampliando el mapa turístico global. Esta tendencia se observa en Asia, Europa, Medio Oriente y también en América Latina, donde destinos menos masivos comienzan a posicionarse con fuerza.
El turismo por carretera y los viajes autoguiados también muestran un crecimiento sostenido. El alquiler de autos y las rutas escénicas se consolidan como alternativas atractivas para quienes buscan autonomía, contacto con el entorno y experiencias más personalizadas, especialmente en viajes familiares o de corta y media distancia.
En cuanto a los perfiles de viajeros, las familias continúan siendo un motor clave de la demanda, con una marcada preferencia por hoteles de mayor categoría y resorts con servicios integrales. Al mismo tiempo, las generaciones más jóvenes impulsan el crecimiento de viajes motivados por experiencias específicas, como eventos culturales, espectáculos, parques temáticos y actividades únicas, reforzando la tendencia hacia un turismo más vivencial.
A nivel internacional, la extensión de los períodos de descanso está favoreciendo la recuperación de los viajes al exterior. Los destinos de corta distancia siguen liderando la demanda, aunque los viajes de larga distancia muestran una reactivación progresiva, con un creciente interés por mercados no tradicionales y nuevas regiones del mundo.
En este contexto, 2026 se perfila como un año de consolidación para un turismo más diverso, flexible y orientado a la experiencia, donde el viajero prioriza el valor del viaje por sobre la cantidad, y donde los destinos que logren diferenciarse tendrán mayores oportunidades de crecimiento.
Fuente
Fliggy – 2026 New Year Holiday Travel Trends Snapshot
Paradigm Consulting