El país caribeño se posiciona como un destino capaz de ofrecer experiencias diversas más allá del tradicional sol y playa. Su geografía reúne costas de arena blanca, parques nacionales, montañas, reservas naturales y ciudades con un fuerte legado histórico y cultural, lo que permite atraer a distintos perfiles de viajeros durante todo el año.
Zonas como Punta Cana destacan por su amplia oferta hotelera, conectividad aérea y servicios orientados al turismo internacional, mientras que destinos como Samaná, Puerto Plata y La Romana ofrecen una experiencia más vinculada a la naturaleza, el ecoturismo y el contacto con comunidades locales. Santo Domingo, por su parte, aporta un valor diferencial como una de las ciudades coloniales más antiguas del continente, combinando patrimonio histórico con vida urbana contemporánea.
El Ministerio de Turismo impulsa una estrategia de diversificación que busca fortalecer tanto los destinos consolidados como las regiones emergentes, promoviendo prácticas sostenibles y una distribución más equilibrada del flujo turístico. Esta visión permite que la República Dominicana mantenga su competitividad como uno de los principales destinos del Caribe, adaptándose a las nuevas expectativas del viajero internacional.
Fuente:
Ministerio de Turismo de la República Dominicana