La fuerte participación de destinos, empresas y organismos oficiales en FITUR 2026 volvió a confirmar el momento de consolidación que atraviesa el turismo internacional. La feria se posicionó como uno de los principales espacios de encuentro del sector, con una agenda enfocada en la generación de negocios, la presentación de nuevas estrategias de promoción y la búsqueda de oportunidades en un mercado cada vez más competitivo y profesionalizado.
A lo largo del evento, FITUR reflejó una industria activa, con un marcado interés por fortalecer la conectividad aérea, diversificar mercados emisores y ampliar la oferta turística. El volumen de reuniones, lanzamientos y anuncios evidenció que el foco del sector ya no está puesto en la recuperación, sino en cómo sostener el crecimiento, ganar eficiencia y adaptarse a un viajero más informado y exigente.
Este contexto encuentra sustento en el panorama global que muestran los principales organismos internacionales del turismo. Según datos de la Organización Mundial del Turismo, las llegadas de turistas internacionales crecieron alrededor de 4 % durante 2025, con un total estimado de 1.520 millones de viajeros, lo que confirma la normalización del flujo de viajeros en la mayoría de las regiones del mundo.
En términos de impacto económico, el World Travel & Tourism Council (WTTC) indica que la actividad turística alcanzó un valor cercano a 11,7 billones de dólares en 2025, representando más del 10 % del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, impulsado por el aumento del gasto tanto doméstico como internacional.
Más allá de los volúmenes de viajeros, el comportamiento de la demanda también evolucionó. Según la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo), la demanda global de pasajeros aéreos continuó creciendo en 2025, acercándose o incluso superando los niveles registrados en 2019 en varias regiones, lo que facilitó el acceso a destinos tradicionales y emergentes.
El transporte aéreo fue uno de los principales habilitadores de esta dinámica, con una recuperación sostenida de la capacidad operativa, apertura de nuevas rutas y fortalece miento de hubs internacionales, lo que impulsó tanto la conectividad como la competitividad de mercados intercontinentales.
Este crecimiento del turismo se traduce en patrones de consumo que reflejan una mayor diversificación de destinos, una planificación anticipada de los viajes y un interés creciente por experiencias vinculadas a cultura, naturaleza y bienestar, consolidando tendencias que ya venían afianzándose en los últimos años, según los informes de tendencias de mercado globales elaborados por ONU Turismo y WTTC.
En este escenario, los grandes eventos internacionales del turismo cumplen un rol estratégico como espacios para el intercambio de información, el análisis de mercado y la construcción de alianzas entre distintos actores del sector. FITUR 2026 se consolidó como una plataforma clave en la agenda anual de la industria, anticipando movimientos, oportunidades y desafíos para el 2026.
De cara al futuro inmediato, el turismo internacional proyecta mantener una trayectoria de crecimiento con bases más sólidas, apoyado en una demanda estable, una oferta en expansión y una mayor cooperación entre actores públicos y privados. El equilibrio entre crecimiento, competitividad y sostenibilidad aparece como uno de los principales desafíos de una industria que continúa redefiniéndose en un contexto de alta conectividad y dinamismo.
Fuente: ONU Turismo, WTTC, IATA