La sostenibilidad dejó de ser una promesa para convertirse en un eje estratégico de la aviación mundial. En ese camino, el programa Airport Carbon Accreditation (ACA), impulsado por el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), se consolida como el único sistema global de certificación para la gestión de emisiones de carbono en aeropuertos.
Actualmente, 645 aeropuertos en todo el mundo forman parte de este programa, según ACI. En América Latina y el Caribe ya son 121 aeropuertos certificados, mientras que Brasil cuenta con 37, lo que posiciona a la región como uno de los polos más activos en materia de descarbonización aeroportuaria.
En este contexto, la red de aeropuertos operados por la Concesionaria de los Aeropuertos de la Amazonía, perteneciente a Vinci Airports, alcanzó nuevos hitos dentro del programa.
Los aeropuertos de Tabatinga, Tefé y Cruzeiro do Sul obtuvieron la certificación Nivel 1, que acredita la medición de la huella de carbono y la identificación de las principales fuentes de emisión.
A su vez, los aeropuertos de Manaus, Porto Velho, Boa Vista y Rio Branco lograron la certificación Nivel 3, que reconoce no solo la medición, sino también una gestión estructurada del carbono. Este nivel exige políticas de bajas emisiones, metas de reducción, monitoreo energético, análisis de inversiones, auditorías, capacitación interna y trabajo conjunto con aerolíneas, operadores y prestadores de servicios.
Kleyton Mendes, CEO de la concesionaria, destacó que este avance “refuerza la colaboración con todos los actores del ecosistema aeroportuario y reafirma el compromiso con una aviación más responsable y un futuro más saludable”.
Desde ACI-LAC, su director general Rafael Echevarne subrayó que estos logros “demuestran liderazgo regional y el esfuerzo por transformar a la aviación latinoamericana en una referencia mundial en gestión ambiental”.
Un estándar global para la aviación sostenible
El programa Airport Carbon Accreditation evalúa de forma independiente las acciones de los aeropuertos para gestionar y reducir sus emisiones a través de seis niveles progresivos, que van desde la medición inicial hasta el compromiso integral con el objetivo Net Zero.
El nivel más alto, Nivel 5, exige que todo el ecosistema aeroportuario esté alineado con la neutralidad de carbono. En la región, el Salvador Bahia Airport, también operado por Vinci Airports, es hasta ahora el único en las Américas en alcanzar este estándar global.
Estos avances confirman que la transición hacia una aviación baja en carbono ya no es un escenario futuro, sino una realidad en expansión que atraviesa continentes, mercados y modelos de operación.
Fuente: ACI-LAC / Airport Carbon Accreditation (ACI)