La Caribbean Hotel and Tourism Association (CHTA), junto a su socio del sector público, la Caribbean Tourism Organization (CTO), participó en el Global Tourism Resilience Day Forum celebrado en Nairobi, Kenia, donde presentó un marco estratégico que busca posicionar al Caribe no solo como una región capaz de superar crisis, sino como un destino que construye de manera sistemática y colaborativa las bases para salir fortalecido.
Durante el encuentro, el presidente de CHTA, Sanovnik Destang, y la ex presidenta inmediata, Nicola Madden-Greig, plantearon que la resiliencia dejó de ser una respuesta reactiva para convertirse en un proceso institucional, colaborativo y cada vez más digital. El foro fue organizado por el ministro de Turismo de Jamaica, Edmund Bartlett, fundador del Global Tourism Resilience and Crisis Management Centre, quien definió el nuevo escenario con una frase contundente: “La resiliencia es la nueva moneda del turismo”.
Tres pilares de la resiliencia moderna
Destang detalló un modelo sustentado en tres pilares: infraestructura física, infraestructura digital y resiliencia humana. Según explicó, el nivel de madurez digital de un destino determina hoy la velocidad y competitividad de su recuperación.
A partir de la experiencia regional durante la pandemia de COVID-19 y el huracán Melissa, el directivo subrayó cómo las herramientas digitales permiten anticipar escenarios de riesgo, sostener la comunicación en tiempo real con huéspedes y socios comerciales, y acelerar la reactivación mediante sistemas de precios dinámicos, CRM y campañas de reposicionamiento online.
“Los sistemas digitales ya no son solo herramientas de marketing; son infraestructura de continuidad operativa”, afirmó Destang, al destacar que los destinos con mayor desarrollo tecnológico reabren más rápido y recuperan la demanda con mayor eficacia.
Una base institucional de más de 25 años
Por su parte, Madden-Greig remarcó que el enfoque caribeño en materia de resiliencia se apoya en más de 25 años de trabajo coordinado entre CHTA, la CTO y asociaciones nacionales de turismo, con protocolos de gestión de crisis, estándares de seguridad sanitaria y programas de capacitación integrados en la estructura del sector.
Durante la pandemia, esta coordinación permitió implementar sellos regionales de seguridad sanitaria y capacitar conjuntamente a más de 10.000 supervisores, gerentes y propietarios de hoteles junto con la Caribbean Public Health Agency. Según lo expuesto, estas medidas contribuyeron a que el Caribe registrara algunas de las tasas per cápita de hospitalización y mortalidad más bajas a nivel global y lograra una recuperación más rápida que otros destinos competidores.
El huracán Melissa representó otra prueba clave, particularmente para Jamaica, donde el turismo aporta cerca del 40% del PBI. La activación inmediata de un Tourism Recovery Task Force, la implementación de un tablero digital público con información en tiempo real sobre aeropuertos, hoteles y atracciones, y el uso de conectividad satelital para sostener operaciones y reservas fueron señalados como factores determinantes para preservar la confianza de aerolíneas, operadores y agentes de viajes.
Inteligencia artificial y cadenas de valor regionales
La CHTA también presentó avances de su Technology Task Force y la Guía de Inteligencia Artificial para el turismo caribeño (versión 2.0), que promueve una adopción estructurada y responsable de IA en áreas como atención al huésped, mantenimiento predictivo, optimización de ingresos y gestión energética.
“La inteligencia artificial no reemplaza la hospitalidad caribeña; la potencia en eficiencia y competitividad”, señaló Destang.
Finalmente, los expositores destacaron la necesidad de extender la resiliencia más allá de los hoteles hacia toda la economía. Se mencionó como ejemplo el sistema ALEX de Jamaica, que conecta a hoteles con productores agrícolas locales, y estudios recientes del sector privado regional que estiman que una mayor integración intracaribeña podría generar ahorros por US$ 1.300 millones, además de reducir la exposición a interrupciones externas en las cadenas de suministro y ampliar la participación de pymes.
Con este enfoque, el Caribe busca consolidar una estrategia de turismo resiliente, inteligente y tecnológicamente integrado, reforzando su competitividad en el escenario global.
Fuente: Caribbean Hotel and Tourism Association