La International Air Transport Association instó a la Unión Europea a revisar su Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea con el objetivo de fortalecer la conectividad aérea y la competitividad del sector en un contexto de transición hacia una aviación más sostenible.
Desde la entidad señalan que, si bien la descarbonización es una prioridad, el actual esquema regulatorio podría generar costos adicionales y complejidades que afecten la resiliencia económica del bloque, especialmente en un escenario global marcado por tensiones geopolíticas y disrupciones en las cadenas de suministro.
En este sentido, IATA propone una serie de medidas clave. Entre ellas, destaca la implementación completa del CORSIA —el mecanismo global impulsado por la Organización de Aviación Civil Internacional— para todos los vuelos internacionales, incluidos los que operan dentro del Espacio Económico Europeo. Según la asociación, evitar regulaciones superpuestas permitiría reducir costos innecesarios y garantizar un marco más coherente a nivel global.
Otro punto central es la necesidad de habilitar un sistema de “book-and-claim” para el uso de combustible sostenible de aviación dentro del EU ETS. Este mecanismo permitiría a las aerolíneas contabilizar los beneficios ambientales del SAF sin depender de su disponibilidad física en un aeropuerto específico, facilitando la inversión y promoviendo un mercado más transparente y accesible.
Asimismo, IATA subraya la importancia de reinvertir los ingresos generados por el sistema de emisiones en la propia transición del sector. Con la eliminación progresiva de las asignaciones gratuitas desde 2024, las aerolíneas enfrentarán una carga financiera creciente, por lo que se considera clave destinar mayores recursos al desarrollo de SAF y tecnologías de cero emisiones.
Según estimaciones del plan europeo de transporte sostenible, las inversiones necesarias para cumplir los objetivos de SAF podrían oscilar entre 57.000 y 67.000 millones de euros para 2035, y hasta 376.000 millones de euros para 2050. En este contexto, redirigir los fondos del EU ETS permitiría acelerar la creación de un mercado competitivo y escalable.
El director general de IATA, Willie Walsh, remarcó que la política climática europea debe avanzar sin perder de vista la competitividad: “La revisión del EU ETS es una oportunidad clave para enfocarse en reducciones de emisiones rentables. La prioridad debe ser implementar plenamente CORSIA, reinvertir los ingresos en soluciones como el SAF y eliminar medidas superpuestas que agregan costos sin beneficios ambientales”.
Finalmente, la asociación advirtió que un aumento abrupto en los costos de cumplimiento, sumado a la volatilidad global, podría debilitar la conectividad aérea, reducir las opciones para los consumidores y desviar inversiones necesarias para la descarbonización. Por ello, insiste en la necesidad de una política climática equilibrada, alineada con estándares internacionales y basada en criterios científicos, que permita avanzar hacia los objetivos ambientales sin comprometer la competitividad del sector.
Fuente: IATA.