La iniciativa se basa en la incorporación de tecnologías digitales, automatización y verificación biométrica para modernizar los controles migratorios, en un contexto donde el tráfico aéreo mundial sigue en crecimiento sostenido.
Actualmente, más de 165 Estados ya han emitido documentos de viaje electrónicos que pueden validarse de forma instantánea a nivel global, lo que sienta las bases para un sistema más interoperable y eficiente.
Hacia un viaje más ágil y sin fricciones
El nuevo enfoque de la OACI apunta a transformar la experiencia del pasajero mediante procesos más rápidos, automatizados y, en muchos casos, sin contacto. Tecnologías como las credenciales digitales de viaje y los sistemas biométricos permitirán reducir los tiempos en frontera y minimizar la intervención manual.
En este sentido, los sistemas de control automatizado —como e-gates y kioscos— ya permiten que los viajeros gestionen gran parte de los trámites por sí mismos, reduciendo filas y mejorando la eficiencia operativa.
Además, la estandarización de documentos y códigos a nivel global facilitará el reconocimiento inmediato por parte de aeropuertos y aerolíneas, disminuyendo errores y demoras en los procesos de check-in y control migratorio.
Seguridad reforzada en un entorno digital
Uno de los pilares del nuevo sistema es fortalecer la seguridad mediante el uso de datos confiables y sistemas interoperables entre países. La validación digital de documentos, junto con el intercambio seguro de información, permitirá detectar fraudes con mayor precisión.
La OACI también promueve una mayor cooperación internacional para garantizar que todos los países puedan adoptar estas tecnologías, evitando brechas digitales y asegurando estándares comunes a nivel global.
Prepararse para el futuro del transporte aéreo
El avance de estos sistemas responde a una necesidad concreta: el crecimiento proyectado del tráfico aéreo. Se estima que el número de pasajeros podría alcanzar los 12.400 millones hacia 2050, lo que exige una transformación profunda en la gestión de fronteras.
Frente a este escenario, la digitalización de la identidad del viajero y la automatización de los controles aparecen como claves para garantizar un flujo más fluido, seguro y sostenible.
En definitiva, la OACI impulsa un cambio estructural en la forma en que las personas cruzan fronteras, con el objetivo de lograr una experiencia de viaje más rápida, eficiente y alineada con las demandas del futuro.
Fuente: OACI.