En el marco de WTM Latin America, el Caribe Mexicano refuerza su apuesta por el mercado brasileño, con el objetivo de recuperar el flujo de turistas tras el impacto que generaron las restricciones de visado en los últimos años.
En diálogo con Travel2Latam, Jorge Luis Téllez, Director Ejecutivo del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ), destacó el crecimiento sostenido del destino, el avance en conectividad y las oportunidades que abre la infraestructura para consolidar su posicionamiento global.
¿Con qué expectativas llega el Caribe Mexicano a WTM Latin America?
Venimos por nuestro mercado, que es el brasileño. Durante un tiempo, la situación del visado nos generó una pérdida de negocio, pero ahora, con la reactivación del sistema, vemos una recuperación muy fuerte.
Según datos recientes, la demanda de visas electrónicas creció un 460%, y también aumentó la emisión de visas físicas en los consulados. Esto nos permite proyectar la recuperación del mercado brasileño hacia finales de este año o comienzos del próximo.
Además, hay un fuerte acompañamiento del sector privado, con empresarios de Quintana Roo presentes en la feria, lo que demuestra que venimos con una estrategia clara para recuperar este mercado.
El crecimiento en conectividad e infraestructura ha sido notable. ¿Cómo impacta esto en el destino?
Los números hablan por sí solos. La conectividad aérea sigue creciendo y estamos trabajando para sumar nuevos vuelos directos desde Brasil, especialmente desde São Paulo.
Las aerolíneas continúan apostando por el Caribe Mexicano y los inversionistas siguen desarrollando nuevos hoteles y atrayendo marcas internacionales. Esto se replica en toda la cadena de valor: transporte, excursiones, náutica, todo el ecosistema turístico está invirtiendo porque el negocio está funcionando.
Si logramos sostener este ritmo, estimamos que a más tardar a mediados del próximo año habremos recuperado completamente los niveles prepandemia.
También mencionó el rol del destino de cara a grandes eventos como el Mundial. ¿Qué oportunidades representa?
Es una oportunidad que llega de forma natural. Quintana Roo es la principal puerta de entrada del turismo internacional a México, con cuatro aeropuertos internacionales y excelente conectividad con ciudades sede.
Esto permite que los visitantes puedan alojarse en el Caribe Mexicano y viajar el mismo día a ver los partidos, algo muy atractivo considerando los costos de hospedaje en las ciudades sede.
Además, vamos a ofrecer experiencias vinculadas al Mundial, con Fan Fest y activaciones en hoteles, que estarán ambientados para que los turistas vivan el evento incluso desde el destino.
¿Cómo se comporta actualmente la ocupación hotelera?
Hoy manejamos cerca de 140.500 habitaciones, y una ocupación promedio del 80%, lo cual es muy positivo. Aunque no es el pico de temporada, los niveles son saludables.
Para nosotros, alcanzar entre 80% y 85% ya es prácticamente estar al máximo, porque buscamos un equilibrio: evitar la sobreventa y garantizar una buena experiencia al visitante.
La fidelidad del turista es clave, y queremos que cada visitante se vaya satisfecho y con ganas de regresar.
¿Qué novedades en infraestructura están impulsando el destino?
Hay avances muy importantes, como el nuevo puente sobre la laguna Nichupté, que está próximo a inaugurarse y mejorará significativamente la movilidad desde y hacia el aeropuerto de Cancún.
También seguimos fortaleciendo la infraestructura en seguridad y protección civil, algo fundamental en el Caribe, donde debemos estar preparados ante fenómenos climáticos.
Además, el Tren Maya suma una nueva dimensión a la conectividad. Permite recorrer distintos destinos de forma rápida y acceder a sitios arqueológicos menos conocidos, como Ichkabal, recientemente abierto al público, o Cobá, donde ahora se puede subir nuevamente a su pirámide.
¿Cómo evoluciona la propuesta turística del Caribe Mexicano?
La competencia entre inversionistas está elevando el nivel de la oferta. Ya no se trata solo de construir hoteles, sino de desarrollar experiencias extraordinarias, con diseño, tecnología y servicios de clase mundial.
El destino combina esto con su riqueza cultural, la herencia maya, cenotes, playas y una oferta cada vez más diversificada, incluyendo turismo de reuniones y bodas.
Todo esto nos permite renovar constantemente la propuesta y seguir sorprendiendo a los visitantes año tras año.