¿Cuáles son los objetivos y expectativas de Norwegian Cruise Line en este evento?
Actualmente, cerca del 60% de nuestras ventas en Brasil se canalizan a través de agencias de viajes y operadores turísticos. Por eso, nuestro principal objetivo es fortalecer estas relaciones. El mercado brasileño sigue siendo altamente relacional: el contacto directo y el vínculo humano continúan siendo determinantes en la decisión de compra.
Aunque pueda parecer una práctica tradicional frente al avance de la tecnología, este enfoque sigue siendo muy efectivo. Nos permite competir de manera ética y, al mismo tiempo, generar mayores niveles de producción.
Norwegian Cruise Line viene incorporando nuevos barcos. ¿Cómo impacta esto en su propuesta?
Estamos atravesando uno de los mejores momentos en términos de producto. Con nuestra nueva clase de barcos, iniciada con el Norwegian Prima, y continuada por Norwegian Viva, Norwegian Aqua, Norwegian Luna y el futuro Norwegian Aura, hemos elevado significativamente nuestro estándar dentro de la industria.
Estos barcos introducen un concepto innovador que combina una amplia oferta gastronómica, entretenimiento de alto nivel y una capacidad cuidadosamente diseñada para evitar la sensación de masificación a bordo. Esto se traduce en una experiencia más fluida: embarque y desembarque ágiles, acceso sin filas a restaurantes y mayor confort general para el pasajero.
¿Qué nivel de interés han generado estas novedades durante el evento?
La respuesta ha sido muy positiva. Hemos recibido un alto volumen de consultas, especialmente sobre los nuevos barcos. Incluso, el material promocional se agotó rápidamente, lo que refleja el fuerte interés del mercado por estas propuestas.
¿Cuáles son los próximos pasos de la compañía en Brasil?
Nuestro foco está en ampliar los canales de distribución, especialmente en las regiones norte y nordeste del país, donde todavía existe un gran potencial de crecimiento. También buscamos intensificar el trabajo con operadores turísticos, que son socios estratégicos fundamentales.
Al mismo tiempo, cada nuevo barco implica la necesidad de atraer más pasajeros. En ese sentido, Brasil representa una gran oportunidad: es un mercado joven en términos de cultura de cruceros. El viajero brasileño aún está en proceso de descubrimiento, y el objetivo es acompañar y fomentar ese crecimiento.