¿Con qué objetivos llega Los Cabos a WTM Latin America?
Llevamos casi nueve años trabajando el mercado brasileño, pero a partir de la nueva ruta vía Panamá que conecta Brasil con Los Cabos a través de ocho ciudades, decidimos reforzar la estrategia.
El objetivo es aprovechar esta conectividad, fortalecer alianzas con socios comerciales y ampliar las oportunidades. Además, la reciente facilitación de visados para brasileños que viajan a México simplifica mucho el proceso y es un mensaje clave que estamos comunicando.
¿Cuál es la actualidad del destino y qué novedades destacaría?
Nuestro principal foco es posicionarnos como una opción nueva dentro de México para el viajero brasileño, ya que todavía hay cierto desconocimiento sobre Los Cabos.
Estamos ubicados en el sur de la península de Baja California Sur, en un entorno único donde convergen tres ecosistemas: desierto, mar y montaña. Esta combinación, junto con la cultura y la gastronomía, nos permite ofrecer una experiencia diferente dentro del país.
¿Cuáles son hoy sus principales mercados emisores?
Actualmente, nuestros principales mercados son Estados Unidos, Canadá y el mercado doméstico. Sin embargo, estamos trabajando fuertemente en la diversificación.
En los últimos años abrimos la ruta hacia Frankfurt, lo que nos permitió crecer en Europa, y más recientemente la conexión con Panamá abre oportunidades en toda América Latina. Dentro de la región, Colombia es hoy el mercado más fuerte, seguido por Argentina, y estamos enfocados en hacer crecer Brasil.
¿Cómo es la conectividad desde América Latina?
Desde Panamá, el vuelo a Los Cabos tiene una duración aproximada de cinco horas, lo que nos posiciona como un destino accesible dentro de la región.
La nueva conectividad es clave para seguir desarrollando mercados en Centro y Sudamérica, y especialmente para potenciar Brasil.
¿Qué tipo de experiencias ofrece Los Cabos al visitante?
Los Cabos es mucho más que un destino de playa. Si bien ese es uno de sus atractivos, la propuesta invita a salir del hotel y explorar.
Se pueden realizar actividades en la naturaleza como caminatas en la Sierra de la Laguna, recorridos por el desierto en vehículos off-road, visitas a pueblos locales como Todos Santos o Santiago, y experiencias que combinan mar y montaña.
Además, el destino tiene distancias cortas, lo que facilita recorrer distintos puntos en poco tiempo y enriquecer la experiencia tanto para familias como para grupos de incentivo.
¿Qué destaca de la oferta de naturaleza y vida marina?
Uno de los grandes diferenciales es la biodiversidad. Los Cabos alberga cerca del 40% de los mamíferos marinos del mundo.
Entre diciembre y abril es posible observar ballenas —como la jorobada y la gris— incluso desde la costa. En verano, en cambio, se pueden ver mantarrayas en grandes grupos, generando experiencias únicas para los visitantes.
¿Qué rol juega la gastronomía en la propuesta del destino?
La gastronomía es un pilar fundamental. De hecho, el 17% de los visitantes llega motivado principalmente por esta experiencia.
Existe una gran oferta fuera de los hoteles, con productos frescos y de temporada. La producción local se basa en huertos orgánicos ubicados en oasis dentro del desierto, y la pesca está destinada al consumo local, lo que garantiza calidad y frescura.
¿Cómo vienen los números del destino y cuáles son los desafíos?
En los últimos años hemos mantenido un flujo de लगभग 3,7 millones de visitantes anuales, y esperamos sostener ese nivel.
Uno de los principales desafíos es la diversificación de mercados. Históricamente, el 80% de nuestros visitantes provenía de Estados Unidos, pero hoy ese porcentaje está bajando al 70% gracias al crecimiento de otros mercados, especialmente en Europa y América Latina.
¿Qué puede decir sobre la seguridad del destino?
Los Cabos es un destino seguro. Su ubicación geográfica, en el extremo sur de la península, y el acceso principalmente aéreo contribuyen a ello.
Además, existe un fuerte trabajo conjunto entre el sector público y privado para garantizar la seguridad, lo que permite a los visitantes moverse con tranquilidad y explorar el destino, incluso alquilando un vehículo.