Con más de tres décadas de experiencia en el sector, Ana Helena Malheiros, directora comercial de The Westin Porto de Galinhas, lidera una estrategia que combina la estandarización operativa, el uso de datos y la integración con redes internacionales para expandir la presencia de hoteles de primer nivel en el noreste de Brasil. El resort, la primera marca Westin en Brasil, se ha convertido en el principal activo del grupo familiar y en la base de un plan de expansión que incluye nuevos proyectos en el país.
Con un título en psicología, Malheiros forma parte de la familia propietaria de las empresas Fábrica de Hotéis, dedicada al desarrollo de proyectos, y PGA Hotéis, que gestiona la operación de los hoteles. La estructura opera en colaboración con Marriott International, con gestión local y acceso a los estándares globales de marca y distribución. Bajo este modelo, The Westin Porto de Galinhas fue reconocido por la cadena como el mejor hotel todo incluido de América.
La estrategia operativa del grupo se basa en tres pilares: estandarización de procesos, una cultura de hospitalidad y gestión basada en datos. Según el ejecutivo, el uso del historial de huéspedes permite anticipar las necesidades y personalizar la experiencia, mientras que la disciplina en la gestión de costos ha sido crucial en los proyectos de reposicionamiento de activos existentes. La coherencia en la experiencia se considera un elemento central para posibilitar un crecimiento escalable.
El resort también marcó el inicio de un acuerdo más amplio con Marriott para la expansión en Brasil. El plan incluye la introducción de la marca City Express by Marriott, orientada a un modelo operativo eficiente y enfocada en viajeros que buscan previsibilidad y buena relación calidad-precio. El proyecto prevé la construcción de hasta 30 hoteles en 15 años, con las primeras unidades concentradas en el noreste del país.
Entre los proyectos en desarrollo se encuentra la construcción de un hotel en el Complejo Suape, en Pernambuco, con una inversión estimada de alrededor de R$ 60 millones. Se están estudiando otras unidades para destinos como Porto de Galinhas y Cabo de Santo Agostinho, así como para capitales y ciudades secundarias con creciente demanda corporativa.
Una parte importante de la estrategia consiste en la reconversión de hoteles ya existentes. Según Malheiros, hay activos bien ubicados que operan por debajo de su potencial debido a problemas de marca, distribución o modelo operativo. En este contexto, la colaboración con marcas internacionales suele incrementar las tasas de ocupación y la previsibilidad de los ingresos, una tendencia que ya se observa en otros mercados.
La integración con Marriott sigue los estándares globales, pero permite la adaptación a las realidades locales, especialmente en proyectos de conversión. Este equilibrio se ha señalado como un factor clave para acelerar los resultados sin comprometer la continuidad del negocio.
La creciente demanda de viajes en el noreste, incluyendo viajes recurrentes y eventos corporativos, impulsa la búsqueda de productos más estandarizados y eficientes. La combinación de capital local, gestión familiar y alianzas con redes internacionales posiciona al grupo para aprovechar parte de este crecimiento, en un momento en que el sector busca economías de escala y una mayor previsibilidad en el rendimiento.
Reportaje de: Mary de Aquino.
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